Cuando toca partir, pocas son las palabras correctas para despedirse, es más, tal vez no existan palabras idóneas para expresar un adiós. Un "hasta siempre" o un "hasta nunca" marcan la diferencia del propósito del viaje a emprender.Pero lo importante no es el hecho de partir. Un hombre no se hace hombre por el modo en el que empieza las cosas, se hace hombre por el modo en la que las acaba. Un adiós sincero, una lágrima que cae con tu rostro reflejado en su dolor, una caricia que como el viento, viene y se va dando un beso de amor a un soldado que va a luchar.
EL CONSTRUCTOR
No hay comentarios:
Publicar un comentario